¿Puede la motivación modificar nuestro cerebro?

plasticidad del cerebroEn el mundo de la medicina no se prestaba tradicionalmente mucha atención a los factores psicológicos a la hora de prescribir un tratamiento a los pacientes. Sin embargo, hoy en día casi nadie duda que el pensamiento del paciente, junto a la conversación que mantiene con su médico o terapeuta juegan un papel tan importante como lo es el propio medicamento o cirujía que se prescribe.

La psiconeuroinmunobiología estudia cómo la estimulación mental está asociada a determinados procesos fisiológicos que mejoran la respuesta inmunológica de la persona, dando lugar a nuevas técnicas terapéuticas para aplicar en el tratamiento de enfermedades o simplemente para una mejora en la calidad de vida de la persona.

¿Qué tiene todo esto que ver con el aprendizaje, la motivación o el desarrollo personal?

Según explicaba Mario Alonso Puig durante “El ser creativo: I Congreso de Mentes Brillantes”, “Cuando verdaderamente nos sentimos inspirados y decidimos aprender algo, la anatomía y fisiología del cerebro cambian por completo: aumenta el riego de ciertas partes de la corteza prefrontal, llega más sangre y empezamos a ver con más claridad; a la vez, las neuronas empiezan a hacer conexiones entre ellas”.

Alonso Puig también distingue entre mecanismos que nos hacen fisiológicamente más conscientes  (los mecanismos de adaptación) y los mecanismos de supervivencia, afirmando que el estrés produce el efecto contrario a la motivación, ya que desvía el riego sanguíneo hacia otros órganos del cuerpo que requieren una acción inmediata al tratarse de una situación de supervivencia, dejándonos sin embargo con menos poder en el razonamiento y para la toma de decisiones.

El problema puede venir cuando nuestro cuerpo dispara mecanismos de supervivencia y nos genera estrés cuando en realidad la situación que vivimos no entraña un peligro para nuestra supervivencia. Distinguir entre estos dos tipos de mecanismos (supervivencia y adaptación), mejora la gestión que realizamos de las respuestas corporales que se generan, y nos permite adaptarnos mejor a nuestro entorno.

¿Cómo aumentar nuestra conciencia para poder distinguir los mecanismos de supervivencia frente a  los de adaptación?

Cuando sientas que el estrés se está apoderando de ti haz una pausa, se consciente de que tu cuerpo está reaccionando de forma natural ante una situación y analiza dicha situación haciéndote estas preguntas:

¿Realmente esto es un PELIGRO o un RETO?

Si la situación que vives entrañara ciertamente un peligro para tu supervivencia no tendrías ni siquiera la oportunidad para hacerte esta pregunta y ya estarías actuando: huyendo, luchando o inmóvil. Si por el contrario puedes llegar a analizar la situación, y ver como un reto lo que parece un peligro, tu cerebro empezará a explorar qué opciones dispone, dando paso al modo adaptativo frente al reactivo de supervivencia.

¿Esto es una AMENAZA o únicamente un RIESGO?

Cuando pones en marcha tus mecanismos de adaptación, eres consciente de que estás frente a una situación de cambio, de riesgo, pero también de oportunidad. Ante una amenaza real sólo tendrías una opción: reaccionar para sobrevivir. Asumir un riesgo sin embargo te brinda siempre una oportunidad, y por tanto más opciones para adaptarte al cambio.

La plasticidad de nuestro cerebro no deja de sorprenderme, sobre todo cómo los propios pensamientos pueden generar cambios instantáneos en nuestra composición celular. Espero que este artículo nos haya proporcionado tanto a ti como a mí un buen puñado de nuevas conexiones neuronales.

Tus comentarios y aportaciones son importantes. Sabes que puedes dejar el tuyo un poco más abajo. Gracias.

 

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4 Respuestas a ¿Puede la motivación modificar nuestro cerebro?

  1. Maria Becerril says:

    “Eres lo que piensas” se suele oír en los cursos de PNL.

    Pienso que cuando nos exponemos a periodos prolongados de estrés es conveniente reforzar el sistema inmunitario a través de nuestra alimentación, tomando grandes cantidades de alimentos ricos en beta-caroteno y vitamina C.

    El ejercicio es también importante ya que estimula la producción de endorfinas (sustancias naturales que hacen que estemos de mejor humor).

    ¿Como deberíamos manejar esas señales? ¿hay algo en nuestro modelo de vida modificable? ¿nos motiva suficientemente lo que hacemos o todo lo contrario? ¿ha llegado el momento de pedir ayuda?

    Gracias por el post

    • Raúl says:

      Hola María, gracias por tu comentario.

      No cabe duda de que si decidimos seguir un modelo de vida en contra de nuestros valores impuesto por nuestro entorno, nuestro cuerpo nos responderá con toda clase de señales, tanto adaptativas como de supervivencia, generándonos estrés. Creo que la búsqueda del equilibrio de cada uno pasa primero por un análisis y un conocimiento interior que marque la dirección a seguir. Si partimos de esas señales y tomamos conciencia de qué nos quieren decir, podremos reconducir hábitos hacia lo saludable de una forma natural.

  2. Miguel Benites says:

    Hace mucho tiempo escuche a un sacerdote agustino hablar sobre el poder de la mente y sobre la influencia de los pensamientos en la salud del individuo, creo que una revisión de vida diaria antes de acostarse puede ser de gran ayuda para traer a la conciencia lo recientemente vivido, reflexionar sobre lo experimentado y quedarnos con lo bueno que nos enseño el día.

    • Raúl says:

      Miguel, gracias por tu comentario. Todo lo que podamos reflexionar y visualizar está demostrado que conecta con cada célula de nuestro cuerpo.